En Omine, un pequeño pueblo aislado de los montes de Shikoku, las mujeres de la familia Bonomiya tienen un estatus especial. Están condenadas a ser las guardianas de las urnas en las que descansan, desde hace más de un cuarto de siglo, los Inugami, unos espíritus amenazadores. Miki Bonomiya es una mujer madura que lleva una vida solitaria y fabrica papel de forma artesanal. La llegada de Akira, un joven maestro de veinticinco años con el que Miki iniciará una relación amorosa, provocará de repente la cólera de los Inugami.